sábado, 16 de diciembre de 2006

Escapar...

Esta canción refleja intensamente el estado actual de mis emociones. Hace tres dias que la escuché por casualidad cuando iba en el coche con mi hermana, tocó en los más hondo de mi. El hecho de llevar más de tres meses sin poder andar, con este frío que me adormece el pie, que cambia de tono a su gusto, y soportar con sorpresa la intensidad dolorosa del leve y cariñoso pisotón de mi perra Luna, estoy segura que puede haber influido.
No notar mejoría y ver pasar los días, el tiempo, la vida, a través de la ventana, me desespera, me entristece a menudo, me reconcomen las ganas de salir y echar a correr, y respirar el aire, y sentirme autosuficiente y dueña de mi misma otra vez, viva... Supongo que es normal que a veces oyes esas letras en las que te identificas, en la que tú eres la intérprete de esa historia cantada, y te hacen estremecer.

Lo más curioso es que antes sólo me ha sucedido lo mismo una vez, y fue precisamente también con Amaral y "El Universo sobre mi", otro tema que en mi vida podré olvidar por el estado en que me encontraba cuando la escuché la primera vez, como por casualidad, cuando caminaba por una calle de un pueblo cercano.

No sé ni de donde procedía la música, pero la inyección de vida, de ganas de vivir, de gritar y de querer sentir el universo sobre mi que sentí entonces me hicieron, junto con las conversaciones con mi héroe mitológico, mi amigo Jordi, y su afecto y su sutilmente intenso, pudoroso y vital sentimiento hacia mi, recuperar la confianza en mi misma perdida, mi autoestima olvidada en algún cajón del alma... redescubrir vivamente la pasión y el sentimiento que creía haber perdido...
Creo llegar a la conclusión que sus canciones y sus letras son mi insígnia emocional...

Amaral & Moby - "Escapar" (Slipping away)

Es el principio y el fin
Así me siento yo hoy

Abre las puertas de la percepción
Usa el poder de tu imaginación
Aunque no puedas mirar hacia el sol
Sabes que sigue brillando

Piensa en las cosas que te hacen sentir
Cada segundo vivir o escapar
Éste momento y la gente al pasar
Sientes por dentro que todo se va

Desde el principio al fin
Sólo quisimos vivir
¿por qué es tan difícil creer
que no habrá un mañana jamás?

Abre las puertas de la percepción
Usa el poder de tu imaginación
Aunque no puedas mirar hacia el sol
Sabes que sigue brillando

Piensa en las cosas que te hacen sentir
cada segundo vivir o escapar
Este momento y la gente al pasar
Sientes por dentro que todo se va
hacia el sol...hacia el sol...

Abre las puertas de la percepción
Usa el poder de tu imaginación
Aunque no puedas mirar hacia el sol
Sabes que sigue brillando por tí

Piensa en las cosas que te hacen sentir
cada segundo vivir o escapar
Este momento y la gente al pasar
Sientes por dentro que todo se va
Sientes por dentro que todo se va
Sientes por dentro que todo se va
Sientes muy dentro que todo se va
Sientes por dentro que todo se va...

domingo, 3 de diciembre de 2006

Para qué sirve un minuto



Un minuto sirve para sonreír, sonreír para el otro, para ti y para la vida, un minuto sirve para ver el camino, admirar una flor, sentir el perfume de la flor, sentir el césped mojado, percibir la transparencia del agua. Se requiere apenas de un minuto para evaluar la inmensidad del infinito, aunque sin poder entenderlo.

Un minuto apenas para escuchar el canto de los pájaros, un minuto sirve para oír el silencio, o comenzar una canción, es en un minuto en que uno dice el "sí" o el "no" que cambiará toda su vida, un minuto para un apretón de mano y conquistar un nuevo amigo, un minuto para sentir la responsabilidad pesar en los hombros, la tristeza de la derrota, la amargura de la incertidumbre, el hielo de la soledad, la ansiedad de la espera, la marca de la decepción, la alegría de la victoria, en un minuto se puede amar, buscar, compartir, perdonar, esperar, creer, vencer y ser.

En un simple minuto se puede salvar una vida, tan sólo un minuto para incentivar a alguien o desanimarlo, un minuto para comenzar la reconstrucción de un hogar o de una vida, basta un minuto de atención para hacer feliz a un hijo... un padre, un amigo, un alumno, un profesor, un semejante... Sólo un minuto para entender que la eternidad está hecha de minutos.

De todos los minutos bien vividos... un minuto... Cuántas veces los dejamos pasar sin darnos cuenta... pero también cuántas veces traemos a nuestras vidas los recuerdos de los minutos vividos llenos de felicidad, de alegría y también de tristezas, decimos "un minuto" y nos parece nada... Pero como se aprecia ese minuto al levantar la mano y saludar a un amigo que se va para siempre, como se valora ese minuto que hace que lleguemos tarde a nuestros trabajos, como se espera ese minuto que nos lleva a reunirnos con los que amamos, como nos llena de emoción ese minuto en que nos entregan a nuestro hijo al nacer, y cómo también deseamos que la vida le otorgue más minutos a quien la muerte separará físicamente de nosotros y no veremos más.

Un minuto... parece increíble... parece tan poquito y sin embargo puede dejar una huella tan profunda en nuestra vida, lo importante es no vivir la vida porque sí, dejando pasar el tiempo. Alguien alguna vez dijo:

"Vive cada minuto como si fuera el último"... Si todos recordáramos esa frase a diario aprenderíamos a vivir la vida intensamente, aprenderíamos a no posponer las emociones más lindas de la vida pensando que "si no es hoy será mañana"... tu tiempo es ahora, el futuro es incierto.

Vive cada minuto intensamente. La vida es Hoy... Que el reloj de tu vida marque cada minuto al compás de los latidos de tu corazón.


martes, 28 de noviembre de 2006

Es irremediable aceptar...

Leyendo un libro de mi terapeuta favorito, Jorge Bucay, "El camino de las lágrimas", me he topado con una mención que el autor hace sobre un escrito de Judith Viorst, que he encontrado precioso pero a la vez doloroso, sobretodo en su final. Que razón tiene, y nada podemos hacer por cambiarlo, pero no deja de doler:

"Es irremediable aceptar y saludable saber...

que por mucho que nos quiera nuestra madre va a dejarnos
y nosotros vamos a dejarla a ella;
que el amor de nuestros padres nunca será exclusivamente
para nosotros;
que aquello que nos hiere no siempre puede ser remediado
con besos;
que tendremos que aceptar el amor mezclado con el odio y lo
bueno mezclado con lo malo;
que tu padre (o tu madre) no se casarán contigo ni aunque
consiguieras ser como su familia esperaba que seas (es más,
posiblemente ni siquiera aprueben del todo la persona que elegiste
para reemplazarlos en tu corazón);
que algunas de nuestras elecciones están limitadas por
nuestra anatomía;
que existen defectos y conflictos en todas las relaciones
humanas;
que los deseos de las personas que amamos no siempre coinciden
con los nuestros y a veces ni siquiera son compatibles con ellos;
que no importa cuán astutos y cuidadoso seamos, a veces
nos toca perder...;
que nuestra condición en este mundo es implacablemente
pasajera;
que somos absolutamente incapaces de poder ofrecer a nuestros
seres queridos la protección que quisiéramos contra todo peligro, contra
cualquier dolor, contra las frustraciones, contra el tiempo perdido,
contra la vejez y contra la muerte."

Sí, es irremediable aceptar todo ello, pero a veces... es que cuesta tanto...

lunes, 27 de noviembre de 2006

Hoy las flores lloran


Se apagó su luz... Ha luchado tanto, pero ese cáncer, a la tercera, ha podido con ella.
Tantas ganas de vivir... pero es que el tarro de la fuerza... ya se agotó de tanto usarlo...
Hoy hasta las flores la lloran, esas flores que ella tanto mimaba y acariciaba, esas flores lloran... por la mañana se despertarán cubiertas de rocío, pero si te detienes, no es rocío su manto, son lágrimas saladas...

Jamás en la vida conocí a una mujer igual, tan llena de vida, tanto por entregar, tan dedicada a su familia pero sin abandonar su aire bohemio, su arte, que plasmaba en los lienzos, en los abanicos, sobre muñecas de enaguas almidonadas, o sobre cualquier cosilla que ella sabía que podía embellecer con su toque...
Y deja a su gente, su casa... se apagó poco a poco, como el candil que agota, sediento, la última gota de aceite...
Deja también a su hijo, el que fuera parte de mi vida, vida de mi vida, sumergido en su silencio, hermético y cabizbajo...
Ay mi niño... Aquí estoy, a tu lado, pase lo que pase; aquí tienes unos oidos que jamás se cansaran de escucharte y un hombro donde siempre hallarás de sustento...

jueves, 23 de noviembre de 2006

Tomando un café conmigo misma



Estos tiempos atrás verdaderamente han sido negros. Los problemas, mis temores, mis obsesiones... han emergido de mi interior con más fuerza que nunca. Día tras día me levantaba con la esperanza que el sol brillara para mi (sólo por un día) y que las cosas salieran bien, o almenos así de nublados y feos veía yo mis días.

Me he situado como espectadora de mi propia vida, observando mi actitud ante mis problemas, ante las sorpresas desagradables que te da la vida e incluso las alegrías, que también las tenía, pero que se veían eclipsadas por mi propia negatividad.

Llegué a la conclusión que era necesaria una revisión, entenderme, comprenderme, atemperarme... y cayó en mis manos, entre otros, un libro que estoy leyendo ahora, en el que me siento reconocida en muchos de sus argumentos. Se llama "Tómate un café contigo mismo", de Walter Dresel.

A las pocas páginas de empezar a leer, me tropecé con un poema, que es como me empiezo a sentir y que considero de una fuerza especial, del rico aprendizaje que adquirimos cuando tenemos problemas, aunque los dias sean feos, negros o nublados... Creo que a este libro voy a sacarle mucho jugo... Ahí va:


"Mi viaje a la recuperación" - Anna Marie Edwards

"En el comienzo
dudaba de que fuera posible
resistir hasta el fin.
Hubo tiempos de ira,
dolor, tristeza y sufrimiento;
tiempos en los que me pregunté:
¿por qué yo?

Pero un día
hubo un destello de luz
y luego, otro.
Las nubes empezaron a abrirse
y pude ver más allá de ellas.
Los ratos de contento,
de sentirme segura,
fueron sumando más
que los de miedo y melancolía.
Se tejieron nuevas amistades;
la desolación, la falta de confianza en mi valer,
se fueron convirtiendo
en firmeza, en resolución.
Era como pasar de las tinieblas
a la luz, con una nueva sensación
de poder.

Ahora comprendo que en mi pasado hay cosas
que no puedo alterar;
lo que puedo es impedir que manden
sobre mi vida y mi felicidad.
Sé que esta parte de mi vida
jamás de irá del todo,
pero el lugar que ocupa en mi existencia
es menos prominente.
He empezado a permitir que otras ideas
pueblen mi mente.
Tengo un mejor conocimiento de mí misma,
de mis debilidades y de mis puntos fuertes.
Ya no temo poner límites.
Empiezo a disfrutar otra vez de la vida
y a pensar en el futuro.

Ahora puedo ver todo este tiempo
tal como fue:
un tiempo de crecimiento,
de descubrimiento de mí misma,
de curación."

martes, 21 de noviembre de 2006

Parece ser que al fin...

Bueeno, al final he conseguido crear mi blog, mi primer blog... Este va a ser mi reflejo, mi risa cuando esté feliz, mis lágrimas cuando esté triste, mi espada ante mis luchas internas, mi voz cuando necesite hablar y mis alas cuando necesite volar... por eso me habrá costado tanto tomar la iniciativa? quizá es hora de exteriorizar mi a veces caótico mundo interior para tomar conciencia de mi misma...