lunes, 27 de noviembre de 2006

Hoy las flores lloran


Se apagó su luz... Ha luchado tanto, pero ese cáncer, a la tercera, ha podido con ella.
Tantas ganas de vivir... pero es que el tarro de la fuerza... ya se agotó de tanto usarlo...
Hoy hasta las flores la lloran, esas flores que ella tanto mimaba y acariciaba, esas flores lloran... por la mañana se despertarán cubiertas de rocío, pero si te detienes, no es rocío su manto, son lágrimas saladas...

Jamás en la vida conocí a una mujer igual, tan llena de vida, tanto por entregar, tan dedicada a su familia pero sin abandonar su aire bohemio, su arte, que plasmaba en los lienzos, en los abanicos, sobre muñecas de enaguas almidonadas, o sobre cualquier cosilla que ella sabía que podía embellecer con su toque...
Y deja a su gente, su casa... se apagó poco a poco, como el candil que agota, sediento, la última gota de aceite...
Deja también a su hijo, el que fuera parte de mi vida, vida de mi vida, sumergido en su silencio, hermético y cabizbajo...
Ay mi niño... Aquí estoy, a tu lado, pase lo que pase; aquí tienes unos oidos que jamás se cansaran de escucharte y un hombro donde siempre hallarás de sustento...

No hay comentarios: