Travesías con Ulises

Me traslado en un vuelo, surcando mi memoria, a mi yo de hace un año... Tropiezo casual de soledades, de dos almas perdidas en sus días... Chispa vital pero ahogada y pudorosa de emociones encontradas...
La espera del encuentro era ansiosa, devoradora... Un tímido instante de explosión interna, mariposas aleteando en el pecho, dedos temblorosos...
Y las horas pasaban leyéndonos, donde los silencios hablaban y las letras acariciaban... Palabras profundas donde nadar y que poco a poco nos descubrían, nos enriquecían, nos ofrecían la esencia de nuestro ser más interior, se desnudaba el alma...
Contemplándonos, hechizados el uno por el otro, nuestras pupilas clavadas en cada leve gesto, en cada sonrisa, en los sentimientos vívidos...
Por ser consciente de los vaivenes locos de nuestra mutua respiración mecidos por la melodía que acariciaba el instante...
Y el sueño se asomaba tímidamente, y se iniciaba la lucha que no podia remediarse, por exprimirle el aliento a cada segundo para entendernos, sentirnos, besarnos y impregnarnos el uno del otro hasta el momento de volver a encontrarnos...
Aquellos días fueron los dueños de mi despertar, de desplegar las alas, de vibrar a flor de piel...
Días de perder por el camino, mientras surcaba las noches con él, mis miedos, de mostrar mi esencia, de sentir el universo sobre mi... de amar sin poseer, de flotar sobre la espuma del mar, de volar más allá en libertad...

No hay comentarios:
Publicar un comentario