viernes, 27 de abril de 2007

Emociones, alegrías y demás sensaciones


Por donde empezar...
Pues es bueno retomar el comecoco de mi última entrada: mi hermanilla aprobó la primera prueba de oposiciones!! Justita, justita, pero la pasó.
No puedo negar que me sorprendió su entereza. Estaba más nerviosa yo que ella! Aunque claro, teniendo en cuenta que soy una bomba de relojería por la medicación, emociones hirvientes al reecontrarme con parte de mi familia laboral (compañeros muy queridos y otros no tan agradables, más bien menospreciables) y demasiada clausura, puede considerarse hasta normal.

El miércoles toca la segunda prueba, la práctica, y la tía se está convirtiendo en una máquina de Excel y Word. Machaca que machaca todos los dias. Hemos ganado una batalla, pero no la guerra. Sólo deseo que ella entre en el cupo de las 17 plazas ofertadas, aunque quede la última. Y porqué no reconocer la pestilencia a tongo que desprende el proceso? Como puede ser que parte de las aspirantes aprobadas en la primera prueba, sin ni puñetera idea de administración local, hayan sacado notas estratósfericas? Quien es el miembro del tribunal corrupto? No lo dudo ni un momento. El mismo que casi hace joder las mías en noviembre del año pasado. Qué casualidad!! En fins... Veremos el desenlace del culebrón el dia 2 de mayo.

Que más, que más... He plantado a mis niñaaaaas!! Mis Fruity Juice estan en el "vientre del tiesto", germinándose. Me encanta la ceremonia marihuanera. Germinar, verlas crecer, luchar contra los elementos, transplantarlas, mimarlas y detectar a los machos antes que florezcan, porque como simil de la vida real, conquistan a las hembras a base de sutil polen y si me descuido, me las preñan de semillas. Machos... para qué discutir sobre el tema. Para alegrar mi entrada de hoy, voy a colgar una foto de una de mis niñas del año pasado. Orgullo de madre!!

Y luego esta semana me encuentro un mensaje del caballero valenciano. Es una de las cosas que más me ha trastornado. Porqué después de un mes en silencio me asaltas con tus besos, como si el tiempo no hubiese pasado? No, mi niño. Durante estos días he reflexionado, y he detectado la clase de emociones tóxicas que tú ni te imaginas que me produces. Desconoces tantas cosas, me conoces tan poco, con lo que predicas tú y lo que habla tu ego sobre tu capacidad de "oler" a las personas... Me parece que la sinceridad con la que te contesté te hirió, a la vista está que te has vuelto a enroscar en tu caparazón, y no sé porqué creo que no voy a volver a saber de ti...

Siempre he considerado que es más importante dar que recibir. Yo te he dado todo mi ser, mi tiempo, mis besos, mis esperanzas... pero tampoco esperaba nada que no se espere de una relación, ya sea esta de amistad, sentimental, laboral... es igual. Toda relación se basa en una interacción de sus componentes, y creo que la que siempre se ha mojado he sido yo. Es tan difícil un gesto, un beso, un "te echo de menos" (como otras veces me decías... será que ya no me añoras? nu sé...), un "hola cosita linda, te encuentras bien?". Supongo que hablo un pelín desde el despecho, aunque te conozco y sabía más o menos a lo que me exponía al seguir con "esto". Tú te has dejado querer, en silencio, y no te juzgo, porque yo era libre de cortar el cordón que nos une en la distancia. Tú eres así, eres etéreo, eres como el balón de playa mecido por las olas, que cuando alguien trata de acercársete, te alejas más. Sólo te acercas quizá cuando ves que yo estoy ausente, que no te alegro la pantalla con mis historias y mis mimos.
Y no, mi niño. No es eso lo que creo que debe ser. Aunque sé que me lees, la sensación de vacío, de ausencia, de pasotismo, me hiere el alma.
Vueltas y vueltas a mis emociones, y me doy cuenta que no me llevan a nada, sinó que más bien, me hieren de muerte, me entristece, y me desesperanza. Ya sabes lo que decía Fangoria "dicen que todo lo que que sube, también tiene que bajar", y estamos de bajada, cosita.
Te dejo aire para que vueles, porque yo también soy de las que les gusta volar, sola, notando el viento de mi libertad en mi cara, en mi ser. Y es bonito reencontrarse, pero la sensación de que me esquivas me cala hondo, siempre tienes algo que hacer cuando nos tropezamos, y sé que no me conviene. Tanto que me conoces, tanto sabrás lo que te pierdes...

Y qué decir del protagonista de estos meses? Mi sudeck, mi pie, parece que se empieza a comportar. Haber encontrado a Susana, que parece tan estirada y remilgada pero que al conocerla consuela, su mirada tranquila, su naturalidad ante mis comecocos, amansa mis luchas. Va a ser que sus sales, sus pastillas homeopáticas y truquillos naturales eran lo que mi pie necesitaba.
Hace tiempo tuve la certeza que mi enfermedad no fue por una lesión corriente, desde un principio supe que fue a raiz de un daño emocional, un daño que involuntariamente me produjo el mister que me ha robado tanto sueño y al que le he dedicado mis anteriores palabras. Tengo una acumulación de nudos emocionales que un carro de bolitas homeopáticas y sales van a ser insuficentes para aliviar el enredo que anida en mi.

Soy más consciente que nunca de mis cosillas, de mis impulsos, mi comportamiento y miedos, de mi trato con los demás, de mi forma de ver las cosas, que no sé ni por dónde empezar. Menos mal que Susanita me va a echar una mano en el asunto.
Tan simple que es la vida, y tanto que me la lio...

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