lunes, 10 de septiembre de 2007

La memoria (o amnesia) del corazón

20070910195146-6.2.jpgQuizá no debí abrir ciertas cajas de pandora, cajas de anticuallas, de flores secas, cartas y notas cubiertas de la fina pátina de olvido... porque una, con la mirada cosida en la nostalgia, la melancolía desprendida del recuerdo y la sonrisa medio rota, percibe los torbellinos de emociones acalladas imperativamente, como cuando te empeñas en meter a la fuerza un último trasto en un armario saturado de cacharros, sabiendo que si lo abres, inevitablemente muchos de ellos te caerán encima.

Unos te golperan, otros te lastimaran. Quizá otros ni los notarás, y otros sonrierás al encontrarlos, porque ya habías olvidado que los habías metido dentro...

Después de muchos soles, después de muchas lunas, nos volvimos a ver, a solas.

Y hoy me siento embriagada de reminiscencias del pasado. La otra noche rememoramos la secuencia de lo que compartimos, salpicada de buenos ratos, de travesuras, locuras y ternuras, y también pudimos recordar, arropados por el manto de la noche cómplice, escenas y palabras de instantes clavados en el tiempo que entonces nos escupíamos a la cara con frialdad, con la ira como cuchillo rajando las vestiduras de la fiebre de amor que padecíamos.

La otra noche fuimos capaces de cuestionarnos nuestras mútuas inquietudes, nuestras necesidades, nuestros anhelos, qué esperábamos aquellos días el uno del otro. Y descubrir en los gestos del que te contempla quién somos ahora, en que nos hemos convertido.

Yo me encontré con la borrosa imagen de quien conocí, pues no todo cambia, pero con la desperación del que está sufriendo, del que anda carente de calor fraternal, con las alas atadas, con la pena heredada de los golpes de la vida instalada en la mirada, y el arrepentimiento sincero y resignado.

Tu te encontraste con la huella del desaliento grabada en mis ojos, de alguien que aprendió algunas lecciones que únicamente el paso del tiempo te hace asumir, pero con mis alas desplegadas, sin ataduras, aunque con las puertas de mi corazón entornadas, evitando que la curiosidad indeseable asome a través de la rendija que tímidamente dejo abierta.

A veces me pregunto de qué se alimenta esta fuerza que nos une a través de los años... No será que nuestros días añoran esos momentos de juventud, flashes de fugaces emociones que arañaban la piel y descarnaban la pasión? Rescoldos, siguen quedando rescoldos, porque aún hoy, al volvernos a ver, nos aferramos a la vívida sensación de los lazos que nos unían...

Pero la razón gana la partida a la memoria del corazón. Esa memoria que sólo recuerda los buenos momentos, que me traiciona y juega conmigo a su antojo. Los momentos agrios, los que te bajan por la garganta y abrasan como ácido todo tu ser, revolotean y como una lengua negra e hiriente, lame aquella existencia pasajera, intentando asumir el papel protagonista que representó entonces.

No quiero anclarme en el mar lóbrego de tus ojos, donde mi barco naufragó tantas veces. En demasiadas ocasiones recogí los mástiles destrozados de mis esperanzas, cosí las velas arañadas de dolor, achiqué lágrimas, resbalé y caí por la borda de tu abismo una y otra vez. Hasta que fui capaz de alejarme de ti y arrojarme, sin mirar atrás, a surcar mis días en la nave de mis sueños, lejos de tus abrazos, lejos de aquel que tantas noches recorrió mi espalda con sus dedos, descubriendo juntos las mieles y hieles del despertar a la vida.

Yo navego hacia el oceáno, al encuentro de otros días de sol, de otros días de lluvia y posiblemente de muchas tormentas, pero al fin y al cabo... de nuevos días. Ya no puedo dar marcha atrás. Ahora ya sólo puedo reservarte un puñado de horas de mis atardeceres, unos oidos que te escuchen y unos labios que te aconsejen, que exorcisen por momentos tu desidia con mi risa pícara, una camarada y consuelo para tu tediosa soledad, pero nada más... la amnesia sólo dura el rato en que tu recuerdo me inunda. Nada más...

lunes, 28 de mayo de 2007

Cuando las cosas no pueden empeorar más... empeoran

Algo así dice la Ley de Murphy.
Y fastidia que a veces una simple frase te clave el puñal de la razón.
Después de miles de dudas, de si seré capaz de reincorporarme al ritmo normal de mi vida despues de la distrofia, de vueltas y vueltas, cuando ya estoy decidida a volver mañana mismo al trabajo... me he hecho un esguince de tobillo en el pie supuestamente "bueno"... qué puedo decir al respecto? Cómo mantener el ánimo arriba cuando tropiezas con la mala sombra una y otra vez? Cómo ser positiva y mirar anhelante mi retorno? Cómo no maldecir mi mala suerte y hundirme más en mi rutina monocromática? Es increible...
Reconozco que he forzado el pie izquierdo últimamente, reconozco que me había dado toques de atención para que parase, ya que el peso de mi cuerpo (enclenque en comparación a hace un año) lo sostenía esa articulación... pero no esperaba esto.
No quiero llorar, no quiero deprimirme, no quiero hundirme, ni ser catastrofista, me propuse mirar las cosas con otros ojos, no ser tan negativa, ¿pero acaso lo que sea, mi destino, la vida, las circunstancias, estan ayudando algo?

Maldigo el día de la semana pasada en que estando por la playa por la mañana con mi madre, feliz, casi sin dolor en mi pie distrofiado, en paz, le decía "lástima no poder aprovechar unos días más de sol contigo"... pues toma. ¿Querías caldo, Cris? Pues dos tazas para ti.

No sé. Ahora iré al médico, al que ya avisé la semana pasada de que hoy quería coger el alta para trabajar mañana, a ver qué tal me ve. En fin... aunque escribir aquí para exteriorizar mis demonios me ayuda, creo que hoy mis demonios se quedan dentro de mi para regodearse un poco. Hoy, mejor meterse en la cama y olvidar el mundo.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Cansada y abatida



Despues de semanas de incertidumbre, preguntándome qué hacer o no, si probar a ver si podía aguantar algunas horas en la oficina, llego a la triste conclusión que aún estoy demasiado dolorida.

Estoy abatida, estoy molida... quizá han sido demasiadas emociones para un día (y eso que no he visto ni a la mitad de compañeros), y ver que todos los proyectos que yo inicié y seguí, ahora estan casi finalizados y las medallas se las llevan otros.

Ni dudar que estoy inmensamente agradecida a aquellos que se han ocupado de esas tareas mientras yo no he estado. La rueda de la vida no se para aunque se detenga la mía, almenos durante algunos meses. Aunque reconozco que me he sentido fuera de lugar, ajena, absorta y hasta espesa para llevar a cabo algunos asuntillos pendientes que sólo yo controlo.

Las oposiciones y la inminente llegada de las elecciones tampoco favorecen nada. Todo el mundo está inquieto, todo el mundo va a lo suyo, o quizá es que todos andan algo "quemaos". Mi enfermedad me destetató a la fuerza de mi trabajo, de lo que me da vida, porque para mi, tener el lujo de trabajar en algo que me gusta (aunque reconozco que no es que los trabajos sean agradables o no, es la actitud con que los asumas), y hacerlo con entusiasmo y ganas de superación y innovación, es el aliento de mis días. Suena masoca, ahora que lo leo, pero es así. Prefiero ser alguien emprendedora, con ideas, con metas y proyectos, que llegar por la mañana al trabajo y esperar cansinamente a que llegue la hora de plegar. Quizá, si no pensara así, no estaría con mi distrofia arrástrandose como una sombra tras de mi...

En fin... quizá es un mal día. Lo que me ha alegrado estos días es que mi hermanilla haya aprobado las opos. Se lo merecía. Cuando yo aprobé mis opos en noviembre, envuelta en las neblinas del dolor y de las lágrimas, me envió un precioso texto que conservaré para siempre, porque realmente me emocionó. Ella se consideraba del primer grupo, y a mi me situaba en el segundo.

Ahora, despues de verla luchar contra viento y marea, no hay duda de que las dos ocupamos el mismo lugar, tenemos el mismo espíritu ante la lucha (somos hermanas, algunos genes los compartimos), y me alegra mucho. Felicidades Patri!!

Están los que usan siempre la misma ropa. Están los que llevan amuletos. Los que hacen promesas. Los que imploran mirando al cielo. Los que creen en supersticiones.

Y están los que siguen corriendo cuando les tiemblan las piernas. Los que siguen jugando cuando se acaba el aire. Los que siguen luchando cuando todo parece perdido, como si cada vez fuera la última vez. Convencidos de que la vida misma es un desafío. Sufren. Pero no se quejan.

Porque saben que el dolor pasa. El sudor se seca. El cansancio termina. Pero hay algo que nunca desaparecerá: La satisfacción de haberlo logrado.

En sus cuerpos hay la misma cantidad de músculos. En sus venas corre la misma sangre. Lo que los hace diferentes es su espíritu.

La determinación de alcanzar la cima. Una cima a la que no se llega superando a los demás, sino superándose a uno mismo.

lunes, 7 de mayo de 2007

Acupuntura



Esta mañana despues de desayunar, como es habitual trabaje, estudie o esté de baja o vacaciones, he echado un vistazo a El Periódico, y me ha gustado leer un artículo sobre el uso que empiezan a darle a la acupuntura los facultativos de un hospital catalán para tratar el dolor en los niños pequeños. Porqué me ha gustado? Porque me alegra comprobar que por fin la medicina tradicional reconoce que la medicina alternativa, como en el caso de la acupuntura, puede ser muy útil en pacientes con dolor insufrible, y sobretodo en críos, que aún duele más su sufrimiento, además de otras aplicaciones.

Reconozco que hace años hice uso de la acupuntura, pero para un caso bien diferente: ansiedad al seguir una dieta de adelgazamiento. La verdad, no noté nada en ese aspecto. Yo estaba igual de ansiosa con agujas o sin ellas.
La cosa ha cambiado. Hace un mes que probé con la medicina alternativa, ya que mi sudeck, con la tradicional, no mejoraba extraordinariamente que digamos. En las dos últimas sesiones con mi terapeuta-naturista-homeópata Susana me ha tratado con acupuntura y... sorpresa! Aunque era reacia al principio, reconozco que va realmente bien, funciona, lo corroboro, porque aunque los síntomas de mi enfermedad aún son visibles, podría puntuar mi dolor, en una escala del 1 al 10, en un 2, llegando a 4 o 5 cuando cambia el tiempo y cuando mi sistema nervioso está agitado (enfados, sustos y preocupaciones). Pero vaya si lo he notado.

La medicina china es muchísimo más sabia y más corporal que a la que estamos acostumbrados en occidente. Es milenaria y trata el cuerpo como un conjunto de energía, donde hallas bienestar si esa energía fluye correctamente, sin bloqueos o nudos. Tenemos mucho que aprender de los chinos, muchísimo diria yo...

domingo, 29 de abril de 2007

Arriesgarse



Rescato una dicha popular que Alex Rovira Celma cita en su libro "La Brújula Interior", que aunque me muero de ganas por leérmelo, aún no he tenido ocasión, pero sí de hojearlo, y me ha encantado. Dice así:

“Reírse es arriesgarse a parecer tonto.

Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.

Alargar el brazo para coger a otro es arriesgarse a implicarse.

Mostrar los sentimientos propios es arriesgarse a mostrarse uno mismo.

Exponer tus ideas o sueños ante una multitud es arriesgarte a perderlos.

Amar es arriesgarse a no ser correspondido.

Vivir es arriesgarse a morir.

Tener esperanzas es arriesgarse a perderlas.

Pero se tienen que correr riesgos.

Porque el mayor peligro en la vida es no arriesgar nada.

Si no haces nada, si no arriesgas nada, tu existencia se oscurece.

Es probable que de este modo evites sufrimientos, pero no vas a aprender

a sentir, a cambiar, a amar ni a vivir.

Encadenado a una actitud de miedo, uno se convierte en esclavo...

Y pierde su libertad.

Sólo eres libre si te arriesgas”.

viernes, 27 de abril de 2007

Emociones, alegrías y demás sensaciones


Por donde empezar...
Pues es bueno retomar el comecoco de mi última entrada: mi hermanilla aprobó la primera prueba de oposiciones!! Justita, justita, pero la pasó.
No puedo negar que me sorprendió su entereza. Estaba más nerviosa yo que ella! Aunque claro, teniendo en cuenta que soy una bomba de relojería por la medicación, emociones hirvientes al reecontrarme con parte de mi familia laboral (compañeros muy queridos y otros no tan agradables, más bien menospreciables) y demasiada clausura, puede considerarse hasta normal.

El miércoles toca la segunda prueba, la práctica, y la tía se está convirtiendo en una máquina de Excel y Word. Machaca que machaca todos los dias. Hemos ganado una batalla, pero no la guerra. Sólo deseo que ella entre en el cupo de las 17 plazas ofertadas, aunque quede la última. Y porqué no reconocer la pestilencia a tongo que desprende el proceso? Como puede ser que parte de las aspirantes aprobadas en la primera prueba, sin ni puñetera idea de administración local, hayan sacado notas estratósfericas? Quien es el miembro del tribunal corrupto? No lo dudo ni un momento. El mismo que casi hace joder las mías en noviembre del año pasado. Qué casualidad!! En fins... Veremos el desenlace del culebrón el dia 2 de mayo.

Que más, que más... He plantado a mis niñaaaaas!! Mis Fruity Juice estan en el "vientre del tiesto", germinándose. Me encanta la ceremonia marihuanera. Germinar, verlas crecer, luchar contra los elementos, transplantarlas, mimarlas y detectar a los machos antes que florezcan, porque como simil de la vida real, conquistan a las hembras a base de sutil polen y si me descuido, me las preñan de semillas. Machos... para qué discutir sobre el tema. Para alegrar mi entrada de hoy, voy a colgar una foto de una de mis niñas del año pasado. Orgullo de madre!!

Y luego esta semana me encuentro un mensaje del caballero valenciano. Es una de las cosas que más me ha trastornado. Porqué después de un mes en silencio me asaltas con tus besos, como si el tiempo no hubiese pasado? No, mi niño. Durante estos días he reflexionado, y he detectado la clase de emociones tóxicas que tú ni te imaginas que me produces. Desconoces tantas cosas, me conoces tan poco, con lo que predicas tú y lo que habla tu ego sobre tu capacidad de "oler" a las personas... Me parece que la sinceridad con la que te contesté te hirió, a la vista está que te has vuelto a enroscar en tu caparazón, y no sé porqué creo que no voy a volver a saber de ti...

Siempre he considerado que es más importante dar que recibir. Yo te he dado todo mi ser, mi tiempo, mis besos, mis esperanzas... pero tampoco esperaba nada que no se espere de una relación, ya sea esta de amistad, sentimental, laboral... es igual. Toda relación se basa en una interacción de sus componentes, y creo que la que siempre se ha mojado he sido yo. Es tan difícil un gesto, un beso, un "te echo de menos" (como otras veces me decías... será que ya no me añoras? nu sé...), un "hola cosita linda, te encuentras bien?". Supongo que hablo un pelín desde el despecho, aunque te conozco y sabía más o menos a lo que me exponía al seguir con "esto". Tú te has dejado querer, en silencio, y no te juzgo, porque yo era libre de cortar el cordón que nos une en la distancia. Tú eres así, eres etéreo, eres como el balón de playa mecido por las olas, que cuando alguien trata de acercársete, te alejas más. Sólo te acercas quizá cuando ves que yo estoy ausente, que no te alegro la pantalla con mis historias y mis mimos.
Y no, mi niño. No es eso lo que creo que debe ser. Aunque sé que me lees, la sensación de vacío, de ausencia, de pasotismo, me hiere el alma.
Vueltas y vueltas a mis emociones, y me doy cuenta que no me llevan a nada, sinó que más bien, me hieren de muerte, me entristece, y me desesperanza. Ya sabes lo que decía Fangoria "dicen que todo lo que que sube, también tiene que bajar", y estamos de bajada, cosita.
Te dejo aire para que vueles, porque yo también soy de las que les gusta volar, sola, notando el viento de mi libertad en mi cara, en mi ser. Y es bonito reencontrarse, pero la sensación de que me esquivas me cala hondo, siempre tienes algo que hacer cuando nos tropezamos, y sé que no me conviene. Tanto que me conoces, tanto sabrás lo que te pierdes...

Y qué decir del protagonista de estos meses? Mi sudeck, mi pie, parece que se empieza a comportar. Haber encontrado a Susana, que parece tan estirada y remilgada pero que al conocerla consuela, su mirada tranquila, su naturalidad ante mis comecocos, amansa mis luchas. Va a ser que sus sales, sus pastillas homeopáticas y truquillos naturales eran lo que mi pie necesitaba.
Hace tiempo tuve la certeza que mi enfermedad no fue por una lesión corriente, desde un principio supe que fue a raiz de un daño emocional, un daño que involuntariamente me produjo el mister que me ha robado tanto sueño y al que le he dedicado mis anteriores palabras. Tengo una acumulación de nudos emocionales que un carro de bolitas homeopáticas y sales van a ser insuficentes para aliviar el enredo que anida en mi.

Soy más consciente que nunca de mis cosillas, de mis impulsos, mi comportamiento y miedos, de mi trato con los demás, de mi forma de ver las cosas, que no sé ni por dónde empezar. Menos mal que Susanita me va a echar una mano en el asunto.
Tan simple que es la vida, y tanto que me la lio...

domingo, 15 de abril de 2007

Asco de oposiciones




Ostras, tengo la sensación de que en un momento u otro me voy a desplomar al suelo de cansancio...
Aún con mi patita chunga me decidí a ayudar, fuese el tiempo que fuese, a mi hermana pequeña a presentarse a oposiciones. Se juega el puesto de trabajo por el que tanto ha luchado y al que tantas horas de su tiempo le ha dedicado. Y luego a cambio de? Pues días y días de privaciones, de nervios, de papeles arrugados y garabateados, esquemas, pizarras vileda...
He luchado contra viento y marea con ella, horas y horas mirando leyes, explicándole artículos, aforismos y demás conceptos retorcidos de derecho administrativo.
Me he quedado hasta afónica de tanto dale que dale.

Pero me mata verla tan mal, al borde del ataque de nervios, como ya pasó hace cuatro años, aunque hay que reconocer que la pobre se contiene. La entiendo perfectamente.

Yo he pasado no una, sino dos veces por lo mismo, aunque la segunda vez me costó caro. Conseguí mi ascenso, pero a cambio, también me tocó mi "perro piloto", mi regalo de feria, la puñetera distrofia como compañera inseparable. El logro fue conseguir pasarlas con un esguince de tobillo y rabiando de dolor, pero anda que no lo pagué caro ni "ná". Ni celebración de aprobado, ni navidades, ni mi súper soñada caida en paracaidas para mi cumpleaños, ni semana santa ni na de na. Y lo que te bailaré, morena... porque la opinión médica es que mi patita estará fuera de combate almenos unos cinco o seis meses más, o sea, para cortarse las venas directamente.

Y como estoy nerviosa por ella y por su examen de mañana, llevo días con el pie palpitándome de dolor y coloreado de un vistoso lila digno de enciclopedia médica.

Nunca me dejará de sorprender la poderosa fuerza de los nervios. Como son capaces de destrozare el más firme y íntegro de los carácteres. La impotencia me come cuando le veo asomar las lagrimillas por los ojos, el temblor en las manos, los suspiros desesperados...

Pero no paro de repetirle que mañana a las 3 de la tarde podrá volver a respirar, a salir, a espanzurrarse en el sofá todas las tardes si quiere, y tragarse todos los programas de la digital, la analógica, la fórmula1 y dios montao en bicicleta. La paz con la que quedará ni se la imagina, aunque claro, más paz tendrá si las aprueba sin problemas.

Dicen que cuando luchas por lo que quieres, todo el universo conspira para concederte lo que deseas. Yo sólo le pido al universo, que es la cosa más maravillosa para mi, que cumpla con la cantadita oral esta. Y ya de pasada hago mención de mi segunda palabra favorita: la justicia cósmica. Todo lo que hagas, bueno o malo, volverá a ti de la misma forma. Y ella ha hecho mucho bueno. Quizá no ha luchado tanto como debería (apreciación mía, Miss Autoexigencia en persona), pero siempre te queda esa sensación, la de que podías haber hecho más.

En fin... ya sólo me queda cargarla con mi sarta de amuletos que me acompañan a todos mis examenes y eventos varios desde los quince años, y que hasta ahora no me han fallado. Lo demás, lo dejo a cargo del Universo...

jueves, 15 de marzo de 2007

Te deseo lo suficiente



Entre montañas de pps que circulan por la red, hace un tiempo recibí uno de mi buen amigo Mix, el cual recuerdo con cariño, y que trataba de lo que se deseaban una madre y una hija cuando se despedían, posiblemente por última vez, en la terminal de un aeropuerto. Se deseaban lo suficiente en la vida:

"Cuando decimos "Te deseo lo suficiente", es que deseamos que la otra persona tenga una vida llena de sólo lo suficientemente bueno para vivir.

"Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante"

"Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol"

"Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva"

"Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes"

"Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades"

"Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees"

"Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas"

Lo suficiente; ni más... ni menos.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Vale la pena?

Me planteo si vale la pena sufrir tanto en este camino de huellas con fecha de caducidad.
Me planteo si vale la pena explotar en gritos por distraerme de mis cosillas, de obsesionarme porque montañas de trabajo me estaran esperando en la oficina, por la interrupción del ajetreo de mis días.

Creo que no vale la pena padecer por no poder andar, no quiero inventarme mis propias tormentas; el sol sigue brillando para mi, y un día de estos, podré regalarme sus rayos, que acariciarán mis constelaciones de tímidas pecas.

No vale la pena meter en mi mochila y cargar con los problemas ajenos. Acaso soy yo la responsable de los pasos errados de los otros?

No vale la pena autocastigarme con pensamientos opresivos, dibujados en color de sombra... mejor pincelar mi paisaje interno con colores y pigmentos carnavalescos, inagotables, brillantes... no todo es monocromo.

Porqué preocuparme porque él se sumerja en sus silencios y pasen los días sin una palabra solitaria? Sé que me dedica sus pensamientos, que estoy presente en sus fantasías, que le asalto algunas noches haciéndole rememorar la habitación de aquel hotel, del roce de mi cuerpo entre sábanas blancas... Y si es que irremediablemente se ha desgastado "esto"... gracias por lo vivido, por esos cientos de trocitos de mañanas, tardes, noches y madrugadas que han mecido mi alma.

Es tan inútil marearme con el qué diran, qué pensaran... no hay nada menos nímio... el que me conoce también conoce mi honestidad.

No.
La vida es tan breve... que no, no vale la pena.

domingo, 25 de febrero de 2007

Treinta años de momentos


Hace treinta años y un dia que llegué al mundo, que abandoné el vientre seguro de mi madre para vivir mi secuencia personal de momentos...

Treinta años de momentos de dicha etérea, de risas fraternales, de lágrimas calientes, de dolor punzante, de besos robados, de vuelos imaginarios, de desesperaciones, desengaños y autoengaños.

Treinta años de ratos de silencios hirientes, de rabia contenida, de deseo inflamable, de falsas expectativas, de fechas caducadas, de recuerdos perdidos, de pasión salvaje, de pudor contenido, de dulces locuras, de retozos en suspiros, de desilusiones desgarradas, de irresponsabilidad responsable y de hiriente honestidad.

Treinta años de instantes de paz serena, de ilusiones sesgadas, de logros dolorosos, de llantos inconsolables, de cárceles imaginarias, cadenas autoimpuestas, de rubores vergonzosos, de manías desquiciantes, de ideas desbocadas, de pieles erizadas, de poros encendidos, de vital excitación.

Treinta años de tiempos de angustia ahogada, de mariposas en el pecho, de tranquilidad que arrulla, de impulsos desbocados, de temores no infundados, de paciencia que impacienta, de soledad reconocida, de sueños estrangulados, de cadencias de melodías, de huellas imborrables, de amor a lo perfecto imperfecto.

Estoy hecha de momentos que mi mirada arroja día a día, que mi cuerpo a veces intenta ignorar y que mi alma grita en un silencio mudo, en gestos cosidos en un velo de inseguridades; pero los momentos me gritan que ésta soy yo... que los silencios no consuelan el desespero del alma... que soy hermosa porque soy yo, ni más ni menos que nadie... que mi vida puede cambiar si resdescubro las cosas con otra mirada, otros ojos... ojalá acoja más momentos que me hagan encontrar mi sitio, no quiero saber quien soy, únicamente QUIERO SER...

sábado, 17 de febrero de 2007

Travesías con Ulises




Me traslado en un vuelo, surcando mi memoria, a mi yo de hace un año... Tropiezo casual de soledades, de dos almas perdidas en sus días... Chispa vital pero ahogada y pudorosa de emociones encontradas...

La espera del encuentro era ansiosa, devoradora... Un tímido instante de explosión interna, mariposas aleteando en el pecho, dedos temblorosos...

Y las horas pasaban leyéndonos, donde los silencios hablaban y las letras acariciaban... Palabras profundas donde nadar y que poco a poco nos descubrían, nos enriquecían, nos ofrecían la esencia de nuestro ser más interior, se desnudaba el alma...

Contemplándonos, hechizados el uno por el otro, nuestras pupilas clavadas en cada leve gesto, en cada sonrisa, en los sentimientos vívidos...
Por ser consciente de los vaivenes locos de nuestra mutua respiración mecidos por la melodía que acariciaba el instante...

Y el sueño se asomaba tímidamente, y se iniciaba la lucha que no podia remediarse, por exprimirle el aliento a cada segundo para entendernos, sentirnos, besarnos y impregnarnos el uno del otro hasta el momento de volver a encontrarnos...

Aquellos días fueron los dueños de mi despertar, de desplegar las alas, de vibrar a flor de piel...
Días de perder por el camino, mientras surcaba las noches con él, mis miedos, de mostrar mi esencia, de sentir el universo sobre mi... de amar sin poseer, de flotar sobre la espuma del mar, de volar más allá en libertad...

domingo, 21 de enero de 2007

Mi Sudeck



Bueno, bueno... parece que después del segundo bloqueo de mi pie, me encuentro un poquito mejor... ya va siendo hora de que empiece a recuperarme, no? Casi cinco meses sin apoyar el pie en el suelo es media vida para mi. Graciosa, pero que muy graciosa, la enfermedad esta. Distrofia simpático-refleja (donde tiene la simpatia? no se la encuentro...), o para ser más "in", enfermedad de Sudeck. Pero un Sudeck con una mala leche, de una agresividad salvaje, que si me descuido me ventila la pierna entera. Menos mal que "sólo" llegó a un tercio de ella. No me imagino, por el dolor que supondría, que me hubiese subido hacia arriba y me hubiese afectado a más órganos. Uffffff...
Pero veo los días sucederse a través de mi ventana sin poder hacer nada, presa de esta enfermedad que cada día se empeña en sorprenderme con sus colores, temperaturas y dolores varios. Una gama increible de sensaciones nada placenteras y que me atan a la cama como una cadena de cien quilos.
Mi amigo Santi tenía razón cuando me echó sus cartas del tarot. Veía a una mujer, un quirófano y desembolso económico importante, a parte de recordarme que mi enfermedad sería un mal lento, que me dejaría postrada sin moverme durante mucho tiempo.
La mujer es mi súperdoctora, optimista, decidida, profesional y humana de las que ya quedan pocas. El quirófano salta a la vista: la tortura de los bloqueos me la practican en quirófano, cerca de las máquinas de reanimación, no sea que al inyectarme la reserpina me dé un jamacuco y entonces sí que sí no vuelvo a pisar el suelo más... y en cuanto al desembolso económico, creo que hace dos años acerté de lleno al tomar la decisión de contratar un seguro médico, el mejor que pudiera haber, aunque ello me supusiera pagar una pasta cada mes para nada, ya que hasta no hace mucho tiempo mi salud era de hierro.
Tendré que llevarle una botellita de buen whiski a Santi la próxima vez que vaya a visitarlo, porque si me adivina más no veas...
En fin... creo que empiezo a vislumbrar la ténue luz del fondo del pozo en el que me he encontrado inmersa durante todo este tiempo. Aunque el pozo ha dado de sí también. Nunca había leído tanto ni me había sentido tan inclinada a estudiar zen, budismo y filosofía. No, si el que se inventó aquello de "No hay mal que por bien no venga" no iba mal desencaminado...